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domingo, 31 de julio de 2022

Primer rescate de montaña con helicóptero en Bizkaia

 En septiembre de 2020 se inauguró en Torrezabal Kultur Etxea de Galdakao una exposición que mostraba fotografías antiguas del Ganguren y diverso material relacionado con la cruz de Gorbeia (replicas, pegatinas, trofeos, clavos, mapas y merchandising de época). Parte del mismo tuve el placer de ceder al club. Festejaban su 75 aniversario. El presidente del Ganguren Alpino Taldea, el zeaniztarra Pedro Aizarna me pidió que contara algo en dicha inauguración y hable sobre la historia del artículo de hoy en Historias montañeras.

Lugar donde fue encontrado el cadáver. Foto La Gaceta del Norte.

 

La primera vez que se utilizó un helicóptero en Bizkaia para un rescate montañero fue en una marcha del Ganguren en 1973. Ocurrió el 2 de diciembre de 1973. Hacía poco que se había fundado la Compañía Alpina.

En una salida del club de Galdakao, el socio Ricardo San Salvador del Valle Ibarra, no apareció con los demás cuando todos llegaron al autobús. Dieron la alarma, el descenso era complicado desde los montes del Valle de Mena. La base de operaciones le pusieron en Sopeñano. Estuvieron toda la noche buscándole. Tanto es así que se corrió la notiia y muchos que se enterararon en Galdakao y Basauri, pidieron permiso en sus trabajos para acompañar en la búsqueda del septuagenario.

El terreno estaba mal, con nieve, hacia un frio intenso. A la mañana, llego el helicóptero de Protección Civil. Subió Jesús de la Fuente, era el único que se atrevía, tenía que ser montañero, conocedor del a zona, ya que el piloto era nuevo en montaña. Volaron por toda la cordillera que estaba despejada. Veían a los montañeros de Ganguren y a los de la Cruz Roja de Montaña que batía a pie.

En un momento dado observaron que les estaban haciendo señas dentro del bosque y sobrevolaron sobre ellos lo más bajo que pudieron, así se dieron cuenta de que Ricardo estaba allí. Era una excursión a la que fueron 26 montañeros. Primeramente, encontraron la boina y el reloj de Ricardo, luego el cuerpo.

Jesús se bajó en un despejado y subió al sitio donde les esperaban los montañeros. Ricardo estaba en un lugar de fuerte pendiente con rocas sobresaliendo. Examino la situación y busco una explicación a lo ocurrido. Se cayó, con tal mala suerte, que se dio un golpe mortal. La caída no fue simple, tenía el pantalón bajado, lo que nos indica que se revolvió por la ladera. La noche fue friísima (-12º C), lo que fue letal. Lo bajaron entre todos los presentes, ocho, y les costó mucho por la pendiente y lo mal que, se andaba, hasta un lugar para que el juez levantase el cadáver. Estaba ya anocheciendo.

Ricardo se perdió al lado del pico San Mames (1.202 m.) a unos siete km de Vilasana de Mena. El objetivo de la expedición era Peña Mayor (1.256 m.). El experimentado montañero de Galdakao tenía cinco centenarios. Sus dos hijos allí estuvieron 26 horas del rescate. Después, el club de Galdakao fue al lugar, puso una placa en su recuerdo tras oficiar en el lugar una misa montañera.

Le he perdido al presidente de la FEDME (Federación Española de Montaña y Escalada), Alberto Ayora, que me dé su opinión sobre los recates de montaña en la actualidad. Sin duda, es el mayor especialista en el Estado español en esta materia. Este me cuenta el jaqués: “El problema principal es que el incremento de actividad en el medio natural no ha ido acompañado de las necesarias políticas preventivas, y el volumen de accidentes y rescates ha crecido exponencialmente. Este acceso masivo al medio natural y a la  actividad  física es plenamente deseable en la construcción de una sociedad más sana, inteligente y feliz. Sin embargo, esto también conlleva unos riesgos y supone una accidentabilidad, que año tras año sigue en aumento sin que hasta el momento se hayan tomado medidas que consigan frenar esta tendencia, siendo el senderismo la actividad que mayor número de rescates registra”.

 

Fuente: Iñaki Garcia Uribe, Deia.