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martes, 28 de enero de 2020

Un hombre polifacético


 Juan Bautista Uriarte del Río nació el 25 de abril de 1913 en Galdakao, siendo su padre Juan Bautista Uriarte Eizaga, Ingeniero de Caminos. Estudió en el Colegio de Santa María de Gasteiz, marchando posteriormente a Madrid, donde cursó la carrera de Ciencias Exactas. En agosto de 1934, es filiado en la Caja de Reclutas nº 2 de Madrid, licenciándose en julio de 1935. El 18 de julio de 1936 inició de la Guerra Civil, que le sorprendió de vacaciones en Galdakao en donde permaneció durante varios meses hasta que en diciembre consiguió pasar a Francia.
 

Intervino en la creación de las emisoras de Gandía, Alcira, Játiva, Alcoy, Elche, Murcia y Cartagena, teniendo tiempo para editar los periódicos "Avance", "Hoja de Alicante" y "Hoja Oficial de Alcoy". De su gran capacidad como Ingeniero Militar fue dejando sucesiva constancia en los proyectos y construcciones: Los Albergues de la Compañía de Alta Montaña en Benasque y Hecho así como el acuartelamiento para un Batallón de Infantería de Montaña en Boltaña, todos ellos en la provincia de Huesca. Mención especial merece el proyecto y construcción (1950-1954) del impresionante Cuartel de Artillería de Basauri.

El 24 de junio de 1958 contrajo matrimonio con María Teresa Arbaiza Churruca, naciendo del mismo sus hijos María, Juana, Teresa, Ana, Isabel y Mercedes. En 1959 ascendió al empleo de Teniente Coronel, en 1967 ascendió a Coronel y en julio de 1962 obtuvo el grado de Doctor Ingeniero de Construcción.

Desde el mes de octubre de 1972 hasta el de noviembre del siguiente año fue el primer Jefe del Órgano Gestor de las Obras del Nuevo Hospital Militar Central "Gómez Ulla" de Madrid. En abril de 1975 ascendió a General, hasta que por cumplir la edad reglamentaria pasó a la Reserva.

Otras muestras de su gran ingenio fueron la invención del forjador cerámico tetraférico aprobado el 29 de noviembre de 1952 por la Dirección General de Arquitectura y posteriormente por el Instituto Técnico de la Construcción, así como de la pistola “Pressing”, y del freno de boca y contrapeso que utiliza la pistola Llama modelo M-87 que proporciona un gran equilibrio, facilitando un tiro rápido y continuo.

Pero su gran capacidad no se limitaba sólo al mundo de la construcción militar o del armamento. Tuvo una acentuada vocación artística que se plasmaba en figuras talladas en madera.

También destacó por su afición a la música que seguramente debió despertársele cuando formaba parte del coro del Colegio de los Marianistas de Vitoria. Compuso canciones ligeras y canciones populares hasta numerosos himnos militares.

El 28 de Abril de 1992 falleció en Madrid, a los 79 años, de edad.


Fuente: Revista “Armas” nº 17

martes, 31 de diciembre de 2019

Máximo Moreno Lestado



Máximo nació en Zumaia el 18 de febrero de 1910, de padres de Lodosa en la estación de ferrocarril, aunque prácticamente toda su vida trascurrió entre Lemoa y Galdakao. A los tres años se traslada la familia a Galdakao, alternando con Lemoa, y es a partir de esta fecha cuando se inicia en la música. En Lemoa fundo una banda de txistularis y un coro, y en Galdakao el coro Zaletasuna. Al mismo tiempo, fue miembro de la Banda de la Dinamita, donde toco el requinto y el oboe.


 Máximo Moreno. Foto Binke.

Dotado de gran sensibilidad y vocación musical, es descubierto por un sacerdote entrañablemente querido en Galdakao, Tomas Larrinaga, que le inicia en el canto con el solfeo y el piano. A los 11 años Guillermo Garijo, oboe solista de la Banda de Bilbao y de la Orquesta  Sinfónica, le tiene como alumno.

A los trece años, junto con su hermano Nilo, gran trompetista, formaba parte de la Banda de la Dinamita, tocando el oboe. En 1926, a los 16 años, ingresa en la Banda Militar de Vitoria, donde toca el Requinto, estudiando a su vez armonía y composición con Perfecto López, director de la banda.

Viviendo en Lemoa ingresa en la Sociedad Española de la Dinamita, el día 20 de junio de 1928, siendo en este año cuando forma la Coral Zaletasuna, la cual desaparecería cuatro años más tarde, en 1932, por cuestiones políticas. A pesar de esta disolución, siguió trabajando por la música y por el pueblo a través del Coro Parroquial, lo mismo en Galdakao, que en Lemoa, donde en 1934 organizó un alarde de albokaris, reuniendo hasta 12 del Valle de Arratia, Galdakao, Zaratamo, Zeberio, etc.

El 9 de mayo de 1935, unió su destino a su fiel compañera y esposa Rosa (Rosita) Antonia Elberdin. El fruto de esta unión fueron 5 hijos, 4 varones y 1 hembra. A partir de 1940 y definitivamente en Galdakao, en el barrio de Tximelarre, se dedica a la enseñanza de la música, prepara txistularis, siendo la primera banda compuesta por José Luis Egiarte, José Luis Garcia, Carmelo Barroeta y Jon Atutxa.

En 1943 es nombrado organista de la parroquia, cargo que ostentaría hasta su fallecimiento, durante 37 años.

En 1946, después de la guerra civil, crea el Ochote Santa Bárbara, siendo sus componentes: Eladio Ibarra, Jesús Uriarte, Máximo Moreno (director), Nilo Moreno, Txomin Unzueta, Patxi Pereda, Peli Irazabal y Juan Miguel Tutor Izaguirre (Juantxu), participando en el concurso para Otxotes que organizó el diario El Correo Español – El Pueblo Vasco.

En 1947 fue nombrado organista de la parroquia de Galdakao y director del coro, tareas que simultaneaba con la dirección del Ochote Santa Bárbara.

Esta relación de responsabilidades en el ámbito musical, da cuenta de su capacidad de trabajo y de su amor por la música, compaginando las tareas de director de la Coral, director de la Banda, organista de la Parroquia y profesor de casi todas aquellas personas que desde la postguerra han estudiado música en Galdakao.

Pocos días después de su fallecimiento fue nombrado “hijo adoptivo de Galdakao”. El día de Santa Cecilia de 1980 se dio su nombre al hasta entonces Parque de Plazakoetxe.

sábado, 30 de noviembre de 2019

El Batzoki de Usansolo


En la que era consideradaLa Meca” del caciquismo, llamada por algunos el "Transvaal", tanto por la minería como por la ausencia de sentimientos vascos, el abertzalismo estaba entusiasmado por el triunfo de las elecciones provinciales. En esta situación, se celebró una reunión en la casa del famoso y popular Patxiko, disponiéndose que el servicio del nuevo Batzoki estuviera a cargo de Visitación y Basilisa de Egia, primas del bertsolari Kepa de Enbeita, Urrentxindorra. Era prueba del estado de descredito a que había llegado la Piña”, que hasta hace poco disponía de la voluntad de muchos vecinos.


                      Aspecto del primer batzoki. Foto Espiga.
 

El primer batzoki de Usansolo se procedió a inaugurar el 21 de junio de 1913. Primeramente se nombró la Junta Directiva, siendo proclamado presidente, Francisco Antonio de Abasolo; vicepresidente, Juan de Oyarzabal; tesorero, Manuel de Sagarminaga; secretario-contador, Enrique de Laborda, y vocales, José de Amoriza, Francisco de Ezenarro y Julián de Sagardui. Se extendió el acta y se sentaron en la mesa. Durante la cena se lanzaron numerosos cohetes y el fonógrafo del batzoki galdakoztarra tocó piezas de sabor vasco. En los postres hablaron Aranburu eta Bidia´tar, Errapel,  que saludó a los usansolotarras e hizo una historia detallada de las guerras que sostuvieron los vizcaínos, siendo constantemente interrumpido con goras y aplausos. A continuación, Pedro de Enbeita, Manuel de Amoriza y Hermenegildo de Atutxa, hicieron la delicia de la concurrencia con sus bertsos. Una nube de gente invadió el batzoki y en vista de la imposibilidad de contener el enorme gentío, la Junta Directiva trasladó el fonógrafo a otro departamento. El famoso Miguel Larrinaga Txuskua obsequió con una serenata de alboka y se bailaron algunos maigañekos, terminando la fiesta.

Mahaigaineko
                           

Con la dictadura de Primo de Rivera, se cierra al igual que los del resto de Bizkaia. No obstante, el 5 de junio de 1932 reabre sus puertas con Juan de Oiarzabal como presidente y con Pepita de Abasolo como madrina. Celebraron los abertzales usansolotarras una reunión  para la constitución de su Batzoki donde se aprobó el reglamento y se designaron los miembros de la junta directiva. Cumpliendo lo anunciado, Euzko-Gastedija celebró junta general extraordinaria, que tenía por objeto cubrir las vacantes que con motivo de la apertura del batzoki se habían producido en su junta de gobierno. La nueva junta quedaba así: presidencia, Francisco de Zabala; vicepresidencia, Alfredo de Elberdin; tesorería, Juan de Agirre; secretaria, Antonio de Zabala; vicetesoreria, Ambrosio de Basaldua; vocalías, Dionisio de Zenarruzabeitia, Tomás de Garai, Melchor de Ugarte y Mateo de Barandika. 
  
                    Homenaje a Iñaki San Miguel. Foto Cecilio.
 

Desde entonces, la fecha más conocida de la historia del batzoki es el 14 de mayo de 1933, cuando ocurrieron los llamados “Sucesos de Usansolo”. El gobernador civil visitó Usansolo acompañado por el alcalde Simón de Linaza y al día siguiente de los hechos, hicieron acto de presencia en el Gobierno civil, los diputados abertzales a Cortes: Leizaola, Robles de Arangiz y Egileor. El día del entierro, grupos “radical-socialistas” intentaron asaltar el edificio de la imprenta de los diarios “Euzkadi” y “La Tarde”. El número de detenidos en un principio fue de treinta y tres, curiosamente todos abertzales, aunque rápidamente fueron puestos en libertad por el juez ante la falta de pruebas.

                           Reinauguración del batzoki. Foto Euzkadi.



Con el inicio de la Guerra Civil, el batzoki vuelve a cerrar sus puertas, reinaugurándose el 9 de abril de 1978 en su actual emplazamiento.

Fuente: Euzkadi