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jueves, 31 de octubre de 2019

El primer médico de empresa


Estanislao Irazabal Gúrpide, primer médico de Empresa de España, en octubre de 1908 participó en el Congreso Nacional Antituberculoso celebrado en la Facultad de Medicina de Zaragoza. Ingresó en la plantilla de Explosivos Río Tinto, el 1 de agosto de 1912, siendo titular del pueblo desde el año 1915 hasta 1948, aunque continuara ejerciendo en la empresa.


Estanislao Irazabal. Foto Cecilio.



Para él no existían horas, distancias, ni inconvenientes, para asistir a sus enfermos que en Galdakao fueron muchos en tres generaciones. Tanto dio por este pueblo, que no era el suyo, pues había nacido en Gernika, que se le hizo hijo adoptivo y hay una calle a su nombre. Había sido médico de cabecera y hasta consejero de miles de galdakoztarrak. Tan eficaz, entusiasta y vocacional fue su trabajo, que ganó por méritos propios numerosos premios, felicitaciones y condecoraciones, destacando la medalla al Mérito en el Trabajo en diciembre de 1975.

Fue muy popular también por su afición al deporte de la pelota. Practicó en su juventud la mano e inauguró el antiguo frontón de Lekeitio, e hizo el saque de honor en el nuevo en 1969, en los tiempos de Atano III, Chiquito de Gallarta, Zárraga, Oroz, Izaguirre, los Begoñes,…. “Don Estanis” era amigo de todos, amigo de las conversaciones y de la pedagogía de la convivencia. Prueba de ello era la facilidad de palabra y la agudeza de sus afirmaciones, como lo demostraron diversas entrevistas realizadas en la prensa bilbaína.

Aunque llevaba varios años jubilado, estuvo en activo hasta los 80 años, en los que demostró profesionalmente una vocación formidable. A los 94 años leía las revistas médicas para estar al tanto de los avances de la Medicina. El oficio funeral tuvo lugar en la iglesia de Santa Bárbara, de Zuazo. “Don Estanis”, como era conocido popularmente,  murió a los 98 años en Galdakao donde residía.

Fuente: La Gaceta del Norte

lunes, 30 de septiembre de 2019

¿Lasao o Plazakoetxe ?



Sabido es que Galdacano ha crecido enormemente de tres años a esta parte. Ahora bien, consecuencia de este crecimiento ha sido la formación del ya populoso barrio que existe entre La Cruz y Zuazo. ¿Cómo lo llamaremos? Subsisten dos criterios. Estos son: Lasao y Plazakoetxe. Llamar a una cosa, y más a un barrio, por dos nombres, siempre se presta a confusiones. Conviene, pues, que le asignemos uno de estos dos, y que será aquel que más razón tenga su parte para serlo. 
 
                                          Caserio Lasao
 

A fuerza de sinceros, hemos de decir que Plazakoetxe es más popular. ¿Debe llamarse así el barrio? Vamos a verlo. El nombre de Plazakoetxe proviene de un caserío situado al mediodía de la barriada, es decir, en una extremidad. El de Lasao proviene del caserío Lasao-koetxe (conocido por Aitemerke), que se halla situado en el centro del barrio. El nombre de Plazakoetxe se ha dado ya a la parada del tranvía y a un bar instalado muy cerca del caserío Lasaokoetxea. Ahora bien, ¿Cuál de ellos debe darse al barrio? Plazakoetxe es más usado, pero su origen está en las afueras. Lasao, menos conocido (sin duda porque el caserío, hasta hace poco, se le conocía con el nombre de Aitemerke), tiene en su haber la gran razón de encontrarse en el corazón del barrio. Su nombre lo encontramos más conforme con la topografía del lugar, por ser aquí donde precisamente empieza, después de la garganta que forman los montes de Atxerre y Tximelarre, el terreno llano y ancho. Es más bonito y euzkerico que Plazakoetxe, y ¡quién sabe si Plazakoetxe es degeneración de Lasao-koetxe!

¿Nuestra opinión? Sinceramente, sentimos simpatías por Lasao. Y, para terminar; encontramos necesario el que oficialmente se de uno de estos dos nombres al barrio, para así evitarnos confusiones, siempre lamentables.


Genaro Egileor “ATXERRE”.
Euzkadi 11/12/1926

martes, 30 de abril de 2019

De Korrikalaris y desafíos


Antiguamente se hacían desafíos y apuestas por carreteras, caminos o senderos. Aquellos pioneros del pedestrismo, corrían o andaban portando en sus manos un corto palo, generalmente de avellano. Los pastores eran unos de esos andarines, hombres que por su trabajo estaban acostumbrados a largas caminatas tras sus rebaños y muy amigos también de cruzar apuestas. Constituyeron por tanto, a principios del siglo XX, los antecesores de los korrikalaris. Sus hazañas, cuyos ecos llegaron a todos los rincones de Euskadi, dieron ocasión a famosas apuestas, caminando asiendo en sus manos una corta bara, generalmente de avellano, circunstancia que también fue utilizada durante largo tiempo por los korrikalaris. Celebrada en caminos, carreteras, por monte  y posteriormente en plazas de toros. Los korrikolaris siempre cruzaban una apuesta entre ellos y normalmente la contienda era entre dos. 


A este respecto, en el programa deportivo desarrollado en Galdakao el día 14 de septiembre de 1913, festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, compitieron korrikalaris sobre una distancia de 8 kms, venciendo Tomás Maeso, hombre muy popular por esta comarca, ya que además de buen corredor, era un excelente músico, y a quien por su trabajo deportivo le dieron 15 pesetas. Le siguió en méritos Martín Gutiérrez, más famoso que el anterior, porque era alguacil del ayuntamiento de Galdakao, y manco y cojo por más señas, a quien le otorgaron 10 ptas., siendo el tercero Juan Arez, ganador de un premio de 5 ptas.




El 30 de noviembre de 1930, a la terminación de la misa mayor se corrió una carrera de desafío entre J. de Zugazaga y A. Gutiérrez dando veinte vueltas al edificio del Ayuntamiento, Zugazaga debía dar veintidós. Gutiérrez no paso de realizar media carrera, retirándose, resultando Zugazaga vencedor.

El 13 de noviembre de 1932, ser produjo un desafío con la carrera pedestre desde la plaza Sabino Arana y Basabe, entre el tabernero Fidel de Bikandi y el tratante de ganado Txomin con una apuesta consistente en hacerla antes de 20 minutos y conceder Txomin 1 minuto a Fidel. Txomin salió triunfante.

 Jacinto Etxenagusia seguido por el caballo de entrenamiento. Foto Estampa.


En 1956, Valentin Zugazaga estableció un record con su marcha desde el Ganguren al Gorbea en cinco horas. Valentin era un andarin rápido y temido en los desafios de los pueblos de los alrededores. Su figura erguida denotaba una forma envidiable, conseguida con el esfuerzo del ejercicio y una vida sana. Entre sus hazañas, se encuentra el haber realizado la distancia que separa el buzón del monte Ganguren y la cumbre del Gorbea, y vuelta a Galdakao, en diez horas y veinte minutos, bordeando Mandoia, Zeberio y Lekanda.Siempre le gustó el deporte sin apuestas, por el placer de andar, dado el recuerdo de gente que se había jugado la pareja de bueyes o el caserío.




                                                            Jacinto Etxenagusia


Destacar tambien, la nota trágica en el recorrido entre Zarauz y Aya, el cual culminó en 1922 con un desafio entre el corredor belga De Nys y el guipuzcoano Etxenagusia. Quedó concertada la apuesta en 2.000 pesetas, y con un calor sofocante, al representante de De Nys le pareció una barbaridad realizar la prueba, pero Etxenagusia pensó en que aquello era miedo del belga. Partió el vasco con una ventaja de tres minutos y medio y en los sitios estratégicos se habian colocado los voceadores de apuestas. Se calcula en medio millón de pesetas lo que se jugaron. Le empujaban, el caballo que le entrenaba y el dinero de sus amigos, pero el belga le alcazó y no pudo más. Se retiró con sintomas de asfixia, muriendo aquella noche. Su trágica muerte causó una enorme impresión en el deporte profesional vasco, y pocas veces se volvió a utilizar el citado escenario, para confrontaciones pedestres.



Fuente: “Principales modalidades del deporte rural vasco con identificación en el atletismo moderno”. Fernando Landa Beitia.